Redacción Sol de Vila
En la rica tradición literaria del romance hay una línea que pertenece a la tradición popular, de contenido jocoso, que utiliza acompañamiento musical. La transmisión oral de estos romances conlleva su transformación, que haya diferentes versiones, y en ocasiones, lo que es peor, su desaparición. Por suerte, el siguiente romance se ha conservado por escrito gracias al interés que tuvieron algunos vecinos de Belmonte. Este texto corresponde, con algunas variaciones, al original del llamado Romance de La Cerollera. Estas tiradas de versos octosílabos, aunque no se pueden situar exactamente en el tiempo, deben datar de principios del siglo XX, y surgen del ingenio de los mozos que iban de fiesta en fiesta por los pueblos del contorno. En este caso, refleja también las picaras relaciones de dos pueblos limítrofes, apenas separados por un barranco y un corto camino, hasta hace unos pocos años aún podía oírse: “mira, que te digo el romance… “ Hoy en día es un importante documento que refleja la vida de nuestros antepasados.
Darme acierto pa cantar
gloriosa Santa Pantaria
el romance más famoso
que jamás ha visto España.
A las fiestas del Setembre
nos marchamos a una aldea
como no nos dieron cama
dormimos en la pajera.
Al salir de la pajera
nos marchamos a lavar
después fuimos a la fonda
que nos dieran de almorzar.
Almorcé 2 huevos fritos
para comer carne asada
y por la noche en el baile
bailé con una casada.
Las mozas eran tan mansas
que se dejaban tocar
y los mozos muy celosos
no cesaban de observar.
En el banco de la plaza
había cinematografo
por debajo de las sayas
les tocaban el refajo.
Compasión te tengo mozo
que en ese pueblo ha nacido
que la novia no te quiere
cuando suben mis amigos.
Bailad mocitas bailad
pero no bailes galán
que en ese pueblo a las fiestas
al que baile pegarán.
El que quiera comer pollo
que se vaya a esa aldea
que los venden muy baratos
desde que tienen diarrea.
Tocan la una y las dos
tocan las tres y las cuatro
la ronda quiso beber
y nadie llevaba un cuarto
Con una caja de cerveza
nos quieren hacer pasar
desde que amanece el día
hasta la hora de almorzar.
En la aldea renombrada
hubo una grande corrida
vestidos de calzón corto
a caballo en su borrica.
Carretera venturosa
que pasean las mocitas
esas no son pa nosotros
que son demasiado pitas
En Monegros la langosta
en los trigos hace estragos
nosotros hicimos ruido
después de echar cuatro tragos.
En aquel pueblo célebre
se dan muchos tropezones
las mozas van por las calles.
dejándose los tacones.
Cuando entraba la musica
todos abrían la boca
a un mozo le hizo correr
a una moza volvió loca.
Redeu que tiros que foten
los chics que tenen cagera
han ixido por las viñas
a matar la filoxera.
Al entrar en ese pueblo
una mujer pregonó
la musica de Calanda
lleva mas rumbo que yo.
Si quieres que yo te pinte
to lo grande de esas fiestas
basta hicirte que en casquetas
se gastaron dos pesetas.
Ya bajan los langostinos
a trepar por la escalera
en una semana cogen
catorce olivas y media.
Estos cuplets de las fiestas
a todos les han gustado
en aquel pueblo maldito
nosotros hemos ganado.
Montados en dos borricas
a su pueblo regresaron
estos cuatro calaveras
que alegres fiestas pasaron.
Y aquí termina la historia
de las fiestas del Setembre
si no nos subimos carne
cuasi nos morimos de hambre.
Escrito por soldevila
Escrito por soldevila
Escrito por soldevila